viernes, 29 de abril de 2011

Kurosawa, un cineasta samurái


El cine de Akira Kurosawa, el más occidental de los cineastas de su país (eso se decía de él), fue una de las inspiraciones que me animó a escribir Sakura (la flor del cerezo); uno de los personajes de la novela, Akirosawa, es una combinación de su nombre. Sin duda, su talento se percibe en cada una de sus películas, muchas de las cuales se consideran, no sin motivo, obras maestras del séptimo arte. Pero antes de convertirse en uno de los grandes maestros del cine, Kurosawa inició su carrera cinematográfica en la P.C.L.(posteriormente renombrada Toho) en el año 1936, donde trabajó como tercer ayudante de Kajiro Yamamoto, uno de los directores más afamados del Japón de la época. Un año después, como consecuencia del alistamiento de los otros dos ayudantes de Yamamoto, Senkichi Taniguchi y Ishiro Honda, fue ascendido a primer ayudante, y, tras colaborar en varios guiones para otros, debutó en la realización con la exitosa La leyenda del gran Judo, Gracias a la excelente acogida de su primera película, Kurosawa tuvo acceso a una segunda, a una tercera y así hasta las veintisiete películas que conforman su brillante filmografía. En la actualidad se le considera, al lado de Kenji Mizoguchi, Yasujiro Ozu y Mikio Naruse, uno de los cuatro grandes del cine nipón de todos los tiempos, siendo el más internacional de todos ellos, e influyendo en directores como Sergio Leone, Martin Ritt, John Sturges, Francis Ford Coppola, Martin Scorsese o George Lucas, entre otros muchos cineastas de diversas nacionalidades. Pero no sería hasta 1950 cuando se dio a conocer internacionalmente al ganar el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia por Rashomon, original historia que narra un juicio desde el punto de vista de cuatro testigos (considerada una de las primera producciones judiciales de la historia, para algunos la primera), que a la postre, también, ganaría el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, premio que repetiría con Dersu Uzala (1975), magnífica, lírica y emotiva historia de amistad entre un cazador, libre y solitario, y un capitán del ejército ruso. Así mismo, en su filmografía destacan películas míticas como: Yojimbo, Los siete samuráis, Trono de sangre, La fortaleza escondida, El perro rabioso, El infierno del odio, VivirKagemusha o Ran (por no citar toda su obra). Pero antes de alcanzar el reconocimiento internacional, Kurosawa había realizado obras importantes como La leyenda del gran Judo, Los hombres que pisan la cola del tigreEl ángel ebrio, el primer film en el que dirigió a Toshiro Mifune, su actor fetiche durante años, con quien trabajó en dieciséis películas, siendo su último trabajo juntos la excelente Barbarroja (1965), tras la cual se produjeron una serie de reveses que marcaron el ánimo del cineasta. La cancelación de su primer proyecto internacional, Runaway train, su salida de la superproducción Tora! Tora! Tora! o el fracaso de Dodes'ka-den, el film con el que se pretendía asentar la productora que había creado en compañía de Masaki Kobayashi, Kon Ichikawa y Kisuke Kinoshita, fueron algunas de las causas que produjeron la depresión que le llevó a un intento de suicidio. Los años setenta no fueron fáciles para este director que había pasado de ser el más poderoso dentro de la industria japonesa a ser relegado al olvido, sin embargo, Kurosawa aún tenía mucho decir, y aceptó una propuesta soviética para rodar la que sería otra de sus obras maestras. Pero, a pesar de la excelente factura, sensibilidad y calidad que atesora Dersu Uzala, el cineasta tuvo que esperar cinco años para rodar su siguiente film. Kagemusha fue posible gracias al respaldo de dos influyentes directores estadounidenses: George Lucas y Francis Ford Coppola,que le ayudaron a financiar un film que se alzaría con la Palma de Oro en Cannes y que pondría a Kurosawa en el lugar que le correspondía dentro del panorama cinematográfico. Su buen pulso se confirmó en Ran, excelente y espectacular fresco épico basado en El rey Lear. Y ya en sus últimos años realizaría tres films: Los sueños de Akira KurosawaRapsodia en agosto y Madadayo, en ellos se descubre a un Kurosawa distinto, más intimista, pero aún poseedor del talento que sirvió de.inspiración para otros realizadores. Cuatro confesiones, Los siete magníficos, Por un puñado de dólares, La guerra de las galaxias, El tren del infiernoEl último HombreBichos o Trece asesinos son algunas de las producciones que se basaron o inspiraron en las del maestro japonés.




Filmografía como director

La leyenda del gran judo (1943)
Lo más hermoso (1944)
La nueva leyenda del gran judo (1945)
Los hombres que caminan sobre la cola del tigre (1945)
Los constructores del mañana (1946)
No añoro mi juventud (1946)
Un domingo maravilloso (1947)
El ángel ebrio (1948)
El duelo silencioso (1949)
Perro rabioso (1949)
Escándalo (1950)
Rashomon (1950)
El idiota (1951)
Vivir (1952)
Los siete samuráis (1954)
Notas de un ser vivo (1955)
Trono de sangre (1957)
Los bajos fondos (1957)
La fortaleza escondida (1958)
Los canallas duermen en paz (1960)
Yojimbo (1961)
Sanjuro (1962)
El infierno del odio (1963)
Barbarroja (1965)
Dodeskaden (1970)
Dersu Uzala (1975)
Kagemusha (1980)
Ran (1985)
Los sueños de Akira Kurosawa (1990)
Rapsodia en agosto (1991)
Madadayo (1993)


Premios y reconocimientos

León de Oro en el festival de Venecia por Rashomon
Oscar a la mejor película de habla no inglesa por Rashomon
Oso de Plata al mejor director en el festival de Berlín por La Fortaleza escondida
Oscar a la mejor película de habla no inglesa por Dersu Usala
Palma de Oro en el festival de Cannes por Kagemusha, la sombra del guerrero
Nominado a la mejor película de habla no inglesa por Kagemusha
Premio de la Sociedad Nacional de Críticos de Cine a la Mejor Película por Ran
Nominado al Oscar al mejor director por Ran

No hay comentarios:

Publicar un comentario