domingo, 29 de mayo de 2011

John Huston. Apología del perdedor

¿Qué decir de alguien que ejerció como boxeador, militar, periodista, cazador, guionista, actor o director cinematográfico? ¿Un hombre que debutó en la dirección con un hito del cine negro en el que su amigo Humphrey Bogart asumió el rol de detective privado envuelto en el sueño de ambición que se representa en un halcón que desata la violencia de quienes lo desean? <<La idea de dedicarme por entero a una única ocupación en la vida es inimaginable para mí. Mi interés por el boxeo, la literatura, la pintura, los caballos, ha sido en ciertas etapas de mi vida, por lo menos tan importantes como el dirigir películas>>. Estas palabras escritas en A libro abierto definen a un espíritu inquieto que se convirtió en un grande del séptimo arte, condición que confirma su filmografía, con títulos indispensables que cualquier aficionado al cine reconoce y disfruta. Pero su contacto con el cine se produjo mucho antes de filmar El halcón maltés (1941) y, aunque no lo hubiese querido, se habría producido de igual modo, al ser su padre Walter Huston, magnífico actor a quien su hijo proporcionaría el papel de su vida en El tesoro de Sierra Madre. Hombre inquieto, rebelde, juerguista y aventurero, John Huston tuvo sus primeras oportunidades artísticas como extra y, aunque la actuación nunca fue una de sus prioridades, años después asumió importantes papeles en El cardenal (Otto Preminger, 1963) o Chinatown (Roman Polanski, 1972). <<Decirle a alguien lo que tiene que hacer y hacerlo tú mismo son dos cosas completamente diferentes. Los actores, salvo algunas excepciones, no son buenos realizadores; las excepciones son Charlie Chaplin, Orson Welles y, más recientemente, Paul Newman. Por la misma razón, los realizadores que han actuado en películas tampoco lo han hecho demasiado bien; las excepciones son Paul Newman, Orson Welles y Charlie Chaplin>>. Su reflexión deja claro que Huston no valoraba en gran medida su faceta de actor, pero sí la de un realizador y la de guionista, oficio que desempeñó a partir de la década de 1930. Su etapa como guionista le deparó participar en la escritura de guiones que otros realizadores convirtieron en éxitos, algunos de ellos dieron pie a clásicos como Jezabel (William Wyler, 1938)El sargento York (Howard Hawks, 1941), El último refugio (Raoul Walsh, 1941) o Forajidos (Robert Siodmak, 1946). Estos y otros trabajos le posibilitaron el acceso al oficio que le proporcionó mayor reconocimiento y, en definitiva, es por el cual se le recuerda, pero ¿cuál es el secreto a voces que mantiene moderno su cine? Su elección de personajes complejos y su simpatía hacia los perdedores, protagonistas de sus películas más personales, hombres y mujeres que persiguen un sueño que a menudo alcanzan, aunque se dejan atrapar y destruir por él. Los ambiciosos del El halcón maltés, con Sam Spade a la cabeza, los desventurados buscavidas de El tesoro de Sierra Madre (1948), el grupo atrapado en Cayo Largo (1948), los delincuentes acorralados dentro de La jungla de asfalto (1950), el ebrio e inolvidable capitán y su reprimida compañera en La reina de África (1951), o el marino obsesionado que perseguirá hasta su último aliento a Moby Dick (1956), son algunos ejemplos de la complejidad de sus personajes. Otros grandes perdedores de Huston son los cowboys de Vidas rebeldes (1961), los dos boxeadores de Fat City (1972), que buscan su lugar en el ring de la vida, o aquel que fue más allá y soñó, en compañía de su gran amigo, que sería El hombre que pudo reinar (1975). Todos estos seres atestiguan la empatía que Huston sentía hacía personajes que no pueden con un destino que alcanzan, o al menos acarician, y que ellos mismos destruyen. Este atípico director, además de filmar sus propios guiones, aceptó dirigir el de otros en películas quizá menos brillantes que sus títulos más personales, caso de Reflejos en un ojo dorado (1967), El hombre de MacKintosh (1973) o El honor de los Prizzi (1985)Hombre de fuerte carácter, Huston fue uno de los pocos realizadores que plantó cara a los atropellos que se produjeron en Hollywood a raíz de la famosa caza de brujas, también puso en jaque a su equipo durante el rodaje de La Reina de África y de Las raíces del cielo (1958) o mostró su empeño por rodar una última película, Dublineses (Los muertos) (1987), sin apenas poder moverse y sirviéndose de una bombona de oxígeno que le permitía respirar. Dublineses fue la despedida, pero también fue y es una de las grandes obras cinematográficas de un cineasta que puede gustar más o menos, pero a quien no se le puede negar que fue capaz de dotar a su mejor cine de una modernidad todavía vigente, como constata parte de su filmografía. 


Filmografía como realizador

El halcón maltés (The Maltese Falcon, 1941)
Como ella sola (Is This Our Life, 1942)
Winning You Wings (1942) (cortometraje)
A través del Pacífico (Across The Pacific, 1942)
Report from the Aleutians (1943) (documental)
San Pietro (1945) (documental)
Let There Be Light (1946) (documental)
El tesoro de Sierra Madre (The Treasure of the Sierra Madre, 1948)
Cayo Largo (Key Largo, 1948)
Éramos desconocidos (We Were Strangers, 1949)
La jungla de asfalto (The Asphalt Jungle, 1950)
La roja insignia del valor (The Red Badge of Courage, 1951)  
La reina de África (The African Queen, 1951)
Moulin Rouge (1952)
La burla del diablo (Beat the Devil, 1953)
Moby Dick (1956)
Solo Dios lo sabe (Heaven Knows, Mr.Allison, 1957)
El bárbaro y la geisha (The Barbarian and the Geisha, 1958)
Las raíces del cielo (The Roots of Heaven, 1958)
Los que no perdonan (The Unforgiven, 1960)
Vidas rebeldes (The Misfits, 1961)
Freud, pasión secreta (Freud, 1961)
El último de las lista (The List of Adrian Messenger, 1963)
La noche de la iguana (The Night of the Iguana, 1964)
La biblia (The Bible: In the Beginning..., 1966)
Casino Royale (1967) (escenas de James Bond en Escocia)
Reflejos en un ojo dorado (Reflections in a Golden Eye, 1967)
La ahorca puede esperar (Sinful Davey, 1969)
Paseo por el amor y la muerte (A Walk with Love and Death, 1969)
La carta del Kremlin (The Kremlin Letter, 1970)
Ciudad dorada (Fat City, 1971)
El juez de la horca (The Life and Times of Judge Roy Bean, 1972)
El hombre de MacKintosh (The MacKintosh Man, 1973)
El hombre que pudo reinar (The Man Who Would Be King, 1975)
Independence (1976) (cortometraje)
Sangre sabia (Wise Blood, 1979)
Fobia (Phobia, 1980)
Evasión o victoria (Victory, 1981)
Annie (1982)
Bajo el volcán (Under the Volcano, 1984)
El honor de los Prizzi (Prizzi's Honor, 1985)
Dublineses (Los muertos) (The Dead, 1987)

Filmografía como guionista

The Storm (William Wyler, 1930) (diálogos)
La casa de la discordia (A House Divided; William Wyler, 1931) (diálogos adicionales)
Doble asesinato en la calle Morgue (Murders in the Rue Morgue; Robert Florey, 1932)
Un hombre de paz (Law and Order; Edward L.Cahn, 1932) (adaptación y diálogos)
El poderoso Barnum (The Mighty Barnum; Walter Lang, 1934) (sin acreditar)
Death Drives Through (Edward L.Cahn, 1935) (historia)
Sucedió en París (It Happened in Paris; Robert Wyler, 1935)
Jezabel (William Wyler, 1938)
El sorprendente Dr.Citterhouse (The Amazing Dr.Citterhouse; Anatole Litvak, 1938)
Cumbres borrascosas (Wuthering Heights; William Wyler; 1939) (sin acreditar)
Juarez (William Dieterle, 1939)
Dr.Ehrlich's Magic Bullet (William Dieterle, 1940)
El sargento York (Seargent York; Howard Hawks, 1941)
El halcón maltés (The Maltese Falcon, 1941)
Report from the Aleutians (1943) (documental)
Aguas turbias (Dark Waters; André de Toth, 1944) (sin acreditar)
San Pietro (1945) (documental)
Know Your Enemy-Japan (Frank Capra y Joris Ivens, 1945) (documental)
Tres extraños (Three Strangers; Jean Negulesco, 1946)
El extraño (The Stranger; Orson Welles, 1946) (sin acreditar)
Forajidos (The Killers; Robert Siodmak, 1946) (sin acreditar)
Let There Be Light (1946)
El tesoro de Sierra Madre (1948)
Cayo Largo (1948)
Éramos desconocidos (1949)
La jungla de asfalto (1950)
La roja insignia del valor (1951)
La reina de África (1951)
Moulin Rouge (1952)
La burla del diablo (1953)
Moby Dick (1956)
Sólo Dios lo sabe (1957)
La noche de la iguana (1964)
La carta del Kremlin (1970)
El hombre que pudo reinar (1975)
Mr.North (Danny Huston, 1988)

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