viernes, 19 de agosto de 2011

Al rojo vivo (1949)

El asalto al tren que se produce tras los créditos iniciales de Al rojo vivo (White heat) se acerca más al comienzo de un western que al de una película de cine negro, no obstante, tratándose de un film de Raoul Walsh podría considerarse hasta normal, puesto que algunos de sus westerns poseen características del film noir y viceversa. La historia de Al rojo vivo presenta a un gangster sin escrúpulos, letal y afectado de un desequilibrio emocional consecuencia del temor a sucumbir a la locura que acabó con la vida de su padre. Asimismo, vive afectado por una brutal dependencia materna hacia una madre que no le deja ni a sol ni asombra, le mima y le consiente todo cuanto hace, incluso, apoya hasta el límite las andanzas de su dulce retoño. Cody Jarret (James Cagney) no duda en matar, no teme a nada ni a nadie, salvo a la locura, a la posible ausencia de la fría, calculadora y despiadada ma (Margaret Wycherly) o a la pérdida de su joven, ambiciosa y traicionera esposa, Verna (Virginia Mayo). Él es el enemigo público número uno, el delincuente a quien la policía desea echar el guante para condenarlo por sus múltiples fechorías. Sin embargo, cuando la posibilidad de acabar con él se presenta, una argucia legal posibilita a Cody escapar de un crimen capital asumiendo la autoría de un delito menor que le condena a dos años de prisión. Esta triquiñuela legal, obliga a la policía a actuar de un modo diferente, ajeno a los procedimientos habituales, que consiste en hacer pasar por delincuente a uno de los suyos. El tal Victor Pardo (Edmond O'Brien), supuesto criminal y policía de profesión, pretende ganarse la confianza de Cody, un tipo que desconfía de todo y de todos, y que pretende pasar su estancia en la cárcel del mejor modo posible. Victor no desiste, debe lograr que el gangster con complejo de Edipo cuente con él, así pues el policía se convierte en su sombra, al acecho de una oportunidad para demostrar su amistad. La oportunidad llega, Cody le acepta, su relación se afianza y la situación parece que es favorable al infiltrado. Sin embargo, la noticia del asesinato de ma lo cambia todo. Cody estalla en un arrebato de locura, desea asesinar al culpable, como consecuencia, el plan de fuga se adelanta. Al rojo vivo es una película brutal, sin concesiones, un excelente thriller en el que se presenta el desequilibrio de un hombre que quiere alcanzar la cima del mundo, cegado por una locura interna que crece desmesuradamente y que se desata tras la noticia de la muerte materna. Nadie puede detenerle, sólo Victor parece capacitado, mas este individuo se encuentra en una situación complicada, que le obliga a mentir y a traicionar la amistad que le ha ofrecido un tipo tan solitario como despiadado. Los personajes de Al rojo vivo son seres sin escrúpulos, nadie duda en engañar, traicionar e incluso asesinar. Son hombres y mujeres acorralados por sus ambiciones o por sus situaciones, por ello no sorprende que los planes de cualquiera de ellos se vayan al traste. Al rojo vivo es una de las cumbres del cine negro, una muestra de la genialidad de Raoul Walsh, quien supo aprovechar el talento de James Cagney para la creación de un personaje desequilibrado, marcado por la siempre constante presencia de la figura materna, posiblemente la culpable de su desequilibrio y de su fatídico destino.

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